Es la asociación más útil que se puede construir en torno a un retinoide. El retinol exige la barrera cutánea; las ceramidas la reconstruyen. Una hace que la otra sea sostenible a largo plazo.
Las pautas
- Introducción: incorporar las ceramidas dos o tres semanas antes que el retinol.
- Orden nocturno: retinol sobre la piel seca y, después, crema con ceramidas.
- Cantidad: una cantidad del tamaño de un guisante de retinol para todo el rostro.
- Frecuencia: dos noches por semana al principio.
- Todos los días: la crema, incluidas las noches sin retinol.
Por qué funciona esta combinación
El retinol acelera la renovación de las células superficiales. Esta aceleración debilita temporalmente la capa más externa de la piel, la que retiene el agua y filtra lo que entra.
Las ceramidas son precisamente los lípidos que componen esta capa. Aportarlas mientras un retinoide la exige equivale a repararla al mismo ritmo al que se la somete.
Esto explica que un retinol acompañado se tolere mejor que un retinol solo, a igual concentración.
El orden de introducción es decisivo
Empiece usando solo la crema con ceramidas durante dos o tres semanas. Después, incorpore el retinol dos noches por semana.
Muchas personas hacen lo contrario y atribuyen al retinoide una irritación que procede de una barrera ya debilitada. El uso de un activo exigente presupone una piel capaz de recibirlo.
El protocolo nocturno
Limpie suavemente y séquese por completo. Aplicar el retinol sobre la piel húmeda hace que penetre más rápido y provoque más irritación: es la regla que más se suele pasar por alto.
Use una cantidad del tamaño de un guisante de retinol para todo el rostro, evitando el contorno de los ojos y las aletas de la nariz durante las primeras semanas. Después, aplique la crema con ceramidas como última capa.
El lugar del niacinamida
La niacinamida encaja muy bien en esta rutina. Favorece la función de barrera y mejora la tolerancia del conjunto, por lo que es un complemento lógico.
Aplíquela después del retinol y antes de la crema, o elija una crema que ya contenga niacinamida y ceramidas; esta combinación es frecuente.
No incorpore la niacinamida hasta que el retinol se tolere bien. Añadir dos novedades en la misma semana hace imposible determinar la causa de cualquier reacción.
La progresión
Semanas 1 a 3: solo la crema con ceramidas.
Semanas 4 y 5: retinol dos noches por semana.
Semanas 6 y 7: una noche sí y otra no.
Después: cuatro o cinco noches por semana, más si la piel lo permite.
El cuidado de la piel no recompensa las prisas. Un mes ganado al principio suele pagarse con tres meses de interrupción.
Los errores que hacen abandonar
Empezar todas las noches desde la primera semana. Aplicarlo sobre la piel húmeda. Usar demasiado producto. Añadir un ácido exfoliante durante el mismo periodo. Y saltarse la protección solar.
Estos cinco errores explican casi todos los abandonos, y ninguno se debe al retinol en sí.
Según su tipo de piel
Piel seca: una crema rica en ceramidas, por la mañana y por la noche.
Piel grasa: una crema-gel con ceramidas, que existe y es suficiente.
Piel mixta: la crema por todo el rostro, aplicando más cantidad en las zonas con tirantez.
Piel sensible: un mes usando solo ceramidas y, después, retinol una noche por semana.
Cómo reconocer los productos adecuados
Las ceramidas aparecen con las denominaciones ceramida NP, ceramida AP o ceramida EOP. Una fórmula que combina varias, junto con colesterol y ácidos grasos, se aproxima a la composición real de la piel.
En el caso del retinol, busque la concentración indicada: entre 0,1 y 0,3 % al empezar. Una mención «con retinol» sin una cifra no dice nada.
El sol
El retinol aumenta la sensibilidad a los rayos ultravioleta. La protección solar diaria forma parte del protocolo, incluidos los días sin aplicación.
Un límite que conviene conocer
Estos productos pertenecen al ámbito cosmético y mejoran el aspecto de la piel sin tratar ninguna afección. Hay un punto que no debe pasarse por alto: el uso de retinol durante el embarazo y la lactancia está sujeto a precauciones, y solo un profesional sanitario puede responder sobre su caso concreto.
Las ceramidas durante la fase de adaptación
Las primeras tres a seis semanas de uso de retinol son aquellas en las que la barrera cutánea más se resiente: aplicar encima una crema con ceramidas no es un lujo, sino lo que hace sostenible el tratamiento. Con un sérum de bakuchiol, se aplica la misma precaución, aunque con menor intensidad.
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