Marrones, azules o hundidas: bajo una misma palabra se esconden varias realidades, y cada una tiene su origen. Las ojeras marrones (pigmentarias) se deben a un exceso de melanina; las azules (vasculares), a una circulación ralentizada bajo una piel muy fina; y las hundidas, a una pérdida de volumen relacionada con la anatomía o la edad. A menudo también aparecen bolsas. Comprender las causas de las ojeras bajo los ojos que marcan la mirada es el primer paso para adaptar los cuidados del contorno de ojos.
El contorno de ojos es la zona más fina y frágil del rostro: la piel puede ser hasta cinco veces más fina que en otras zonas. Precisamente esta finura hace visible cualquier matiz y explica por qué estas marcas no son todas iguales. Antes de intentar atenuarlas, primero hay que saber de qué tipo se trata y distinguir una coloración de una simple hinchazón.
La prueba del espejo para reconocer el tipo de ojera
A menudo basta con un gesto para orientar el diagnóstico. Colóquese frente a un espejo, con luz natural, y estire suavemente la piel bajo el ojo hacia el exterior:
- Si la coloración se atenúa o desaparece, el origen es más bien vascular (tono azul).
- Si el tono permanece idéntico, es más bien pigmentaria (tono marrón).
- Si percibe sobre todo un hundimiento, una sombra proyectada que se acentúa según la iluminación, se trata de una ojera hundida.
En realidad, muchas personas presentan varios tipos a la vez. Por eso, observar objetivamente la propia piel —o realizar un diagnóstico personalizado— ayuda a verlo más claro. En cuanto a los cuidados, el artículo Ojeras: causas y soluciones naturales complementa esta información.
Los tres tipos de ojeras de un vistazo
Esta tabla resume, para cada caso, la causa, el aspecto y la reacción a la prueba del espejo.
| Tipo | Causa principal | Aspecto / color | Reacción a la prueba del espejo |
|---|---|---|---|
| Azules (vasculares) | Circulación ralentizada bajo una piel fina; fatiga, falta de sueño, frío | Azulado a violáceo, a veces verdoso | La coloración se atenúa o desaparece |
| Marrones (pigmentarios) | Exceso de melanina; herencia, sol, fricciones repetidas | Marrón, beige oscuro o café | El tono permanece idéntico |
| Hundimiento | Pérdida de volumen; anatomía, edad | Poco coloreado, sombra proyectada móvil | Un hundimiento o una sombra se acentúa con la luz |
| Bolsas bajo los ojos | Retención de líquidos, fatiga, edad | Ligera hinchazón debajo del ojo | Sin cambios: es un relieve, no un color |
Las ojeras azules (vasculares)
Es el caso más frecuente, especialmente en las pieles claras. La coloración aparece cuando la circulación sanguínea se ralentiza bajo una piel tan fina que deja transparentar los vasos. La sangre, al estar menos oxigenada, adquiere un tono que va del azulado al violáceo, a veces verdoso: las conocidas ojeras azuladas o violáceas.
Varios factores las acentúan: el cansancio, la falta de sueño, el estrés, el frío o incluso ciertas predisposiciones genéticas relacionadas con la circulación. Como este tono depende del flujo sanguíneo, suele variar a lo largo del día y hacerse más marcado cuando estamos agotados.
En este caso, los activos que favorecen la microcirculación y aportan un efecto antifatiga —como la cafeína— son especialmente adecuados. Un toque de frescor, aplicado por la mañana sobre el contorno de los ojos, también puede reactivar temporalmente la circulación y devolver luminosidad a la mirada.
Las ojeras marrones (pigmentarias)
Se deben a una acumulación de melanina en la piel del contorno de los ojos. Su tono es marrón, beige oscuro o café, y afectan con mayor frecuencia a las pieles medias y oscuras, en las que la melanina está presente de forma natural en mayor cantidad.
Su causa principal es genética, pero la pigmentación puede acentuarse por la exposición al sol (la zona rara vez está protegida) y por frotamientos o irritaciones repetidos. Frotarse los ojos, desmaquillar mal esta zona o descuidar la protección solar favorece la aparición persistente de estas marcas.
En ese caso, hay dos medidas clave: proteger la zona del sol y priorizar tratamientos que ayuden a unificar el tono y a potenciar la luminosidad, como la vitamina C. Hay que tener paciencia: el aspecto pigmentado se atenúa lentamente, con el paso de las semanas.
Las ojeras hundidas y las bolsas bajo los ojos
A diferencia de los dos tipos anteriores, la ojera hundida no se debe principalmente al color, sino al volumen. Corresponde a un surco marcado entre el párpado inferior y el pómulo, que crea una sombra. Esta depresión puede ser constitucional (presente desde una edad temprana) o acentuarse con la edad, cuando la pérdida de tejido graso y el desplazamiento de los volúmenes del rostro hunden el reborde de la órbita.
A diferencia del hundimiento, las bolsas bajo los ojos corresponden a una ligera hinchazón de la zona, a menudo relacionada con la retención de líquidos, el cansancio o la edad. Las ojeras pigmentadas y las bolsas suelen coexistir, lo que puede acentuar el aspecto cansado de la mirada.
Los tratamientos cosméticos pueden hidratar, alisar y mejorar la calidad de la piel: reducen el aspecto cansado y ayudan a que parezca más firme y descansada. Sin embargo, no rellenan un verdadero hundimiento anatómico. Cuando el hundimiento o la hinchazón son marcados y afectan a la vida diaria, solo una opinión médica permite evaluar las soluciones adecuadas.
Para profundizar en los gestos que refrescan la mirada, consulta también Cuidado natural del contorno de ojos: ¿qué elegir?
Ojeras y soluciones estéticas: lo que debes saber
En caso de un hundimiento marcado, algunas personas recurren a soluciones estéticas. Las inyecciones de ácido hialurónico, por ejemplo, pueden ser propuestas por un médico estético para rellenar la depresión y devolver volumen a la zona. Se trata de un procedimiento médico regulado, que no tiene nada que ver con un tratamiento cosmético: debe realizarlo y evaluarlo un profesional. En casa, el ácido hialurónico presente en los productos actúa en la superficie, ayudando a la piel a captar agua para proporcionar un efecto de volumen y alisado temporal, sin rellenar un hundimiento profundo.
¿Qué gestos diarios adoptar según el tipo de ojera?
Sea cual sea el tipo, algunos hábitos sencillos ayudan a que el contorno de los ojos tenga un aspecto más descansado:
- Desmaquillarse con suavidad, sin frotar, para proteger esta zona delicada.
- Hidratar por la mañana y por la noche: una piel flexible y bien hidratada parece menos cansada y más firme.
- Cuidar el sueño y limitar el exceso de sal y alcohol, que favorecen las bolsas, la hinchazón y un tono apagado.
- Protegerse del sol, sobre todo en caso de una pigmentación marcada.
Para identificar el tipo adecuado, un diagnóstico Skin Intelligence analiza el contorno de los ojos y orienta tu rutina. En cuanto a los tratamientos, el Booster anti-ojeras con cafeína está pensado para las ojeras vasculares y el efecto de cansancio, mientras que el Aceite puro de semillas de higo chumbo, rico en vitamina E antioxidante, nutre y alisa el delicado contorno de los ojos.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son los diferentes tipos de ojeras?
Se distinguen principalmente tres: vasculares (azules), pigmentarias (marrones) y hundidas. A menudo se suman las bolsas bajo los ojos. Muchas personas presentan varios tipos a la vez.
¿Qué diferencia hay entre las ojeras y las bolsas bajo los ojos?
Las ojeras se deben sobre todo al color o al hundimiento, mientras que las bolsas son una hinchazón de la zona. Ambas pueden coexistir y acentuar el aspecto cansado de la mirada.
¿Las ojeras azuladas o violáceas son necesariamente un signo de cansancio?
No exclusivamente. El cansancio las acentúa, pero su causa de fondo sigue siendo la finura de la piel y la circulación sanguínea. Algunas personas descansadas también las tienen por predisposición.
¿Cómo saber si mis ojeras son hundidas o solo coloreadas?
Observa el efecto de la luz: un hundimiento proyecta una sombra que cambia según la iluminación y la inclinación del rostro, mientras que una tonalidad coloreada permanece más estable.
¿Son las inyecciones de ácido hialurónico la única solución para una ojera hundida?
No, pero para un hundimiento anatómico real, un producto cosmético no es suficiente. Las inyecciones son un acto de medicina estética que debe evaluarse con un profesional. En el día a día, los cuidados mejoran sobre todo la calidad y la hidratación de la piel.
¿Cuándo consultar?
Si una marca o una bolsa aparece de repente, solo en un lado, o va acompañada de una hinchazón persistente, es mejor pedir consejo médico para descartar cualquier otra causa.
En resumen
Reconocer tu tipo —azul, marrón o hundido— y saber distinguirlo de una hinchazón lo cambia todo: cada causa requiere gestos y cuidados diferentes. La tonalidad vascular agradece la cafeína y el frío, la pigmentación la protección solar y la luminosidad, mientras que un hundimiento real suele requerir la opinión de un especialista. Para entender mejor tu caso, empieza con un diagnóstico.
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Fuentes: Eucerin, Dr Kron, NUXE, Paris Médecine Esthétique (Dr Mayeux). Artículo informativo, sin valor médico.
Precaución: este artículo es informativo y no sustituye la opinión de un profesional sanitario. En caso de duda, molestia o síntoma persistente, consulta a un dermatólogo.
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