Antes de comparar, hay que precisar de qué zinc hablamos: la palabra engloba tres. En cosmética, el óxido de zinc es un filtro solar mineral y el zinc PCA está destinado a las pieles que brillan. El zinc oral, por su parte, es un complemento alimenticio y queda fuera del alcance de esta página.
Tres formas, tres usos
El óxido de zinc actúa en la superficie al reflejar la radiación. Se encuentra en muchas protecciones solares y en las cremas para el cambio de pañal.
El zinc PCA aparece en productos destinados a las pieles que producen mucho sebo, donde ayuda a limitar los brillos.
El zinc por vía oral es un complemento alimenticio. Su ingesta no es algo trivial y requiere la opinión de un profesional, especialmente durante el embarazo y la lactancia.
Qué hace la niacinamida
La niacinamida es la forma estable de la vitamina B3 y uno de los activos mejor documentados de la cosmética habitual. Refuerza la barrera cutánea, lo que limita la pérdida de agua y hace que la piel sea menos reactiva.
La niacinamida también actúa sobre la producción de sebo, lo que ayuda a limitar los brillos y afina el aspecto de la textura. Por último, se utiliza para mejorar la uniformidad del tono.
Del dos al cinco por ciento es suficiente. Su lentitud es su defecto: hay que usarla a diario durante seis u ocho semanas antes de valorar los resultados.
Un solapamiento parcial con el zinc PCA
Esta es la única comparación que realmente tiene sentido. La niacinamida y el zinc PCA están dirigidos a las pieles que brillan, aunque por vías diferentes.
La niacinamida tiene la ventaja de ofrecer un campo de acción más amplio —barrera cutánea, tono y textura— y de contar con una documentación mucho más extensa. El zinc PCA sigue siendo útil como complemento, pero no la sustituye.
Frente al óxido de zinc, no hay comparación
Un filtro solar mineral y un activo de tratamiento no se pueden comparar: no cumplen la misma función. Ambos pueden combinarse en una misma rutina, en pasos diferentes.
La niacinamida se aplica pronto, en un sérum. El óxido de zinc se aplica en la última capa, ya que un filtro mineral debe permanecer en la superficie para actuar. Un filtro aplicado debajo de una crema o un aceite pierde parte de su eficacia.
Cuál elegir
Piel con brillos, poros marcados, tono irregular: la niacinamida, cuyo campo de acción es más amplio.
Protección diaria: el óxido de zinc, que no tiene equivalente.
Piel reactiva: ambos son adecuados: el óxido de zinc es uno de los filtros mejor tolerados y la niacinamida mejora la tolerancia con el tiempo.
Si solo puede quedarse con uno: un filtro solar, muy por encima de todo lo demás para prevenir el envejecimiento cutáneo.
Usarlos juntos
Con un producto de tratamiento con zinc PCA: primero el sérum de niacinamida, después el zinc PCA y, a continuación, una crema ligera.
Con una protección solar con óxido de zinc: la niacinamida, la crema y, por último, el filtro. Espere un minuto entre cada paso.
¿A una piel con brillos le falta agua?
A menudo, sí. La cantidad de sebo y el contenido de agua son dos parámetros independientes, y muchas pieles grasas están en realidad deshidratadas porque han sido sometidas a una limpieza demasiado agresiva.
La niacinamida ayuda en ambos aspectos: actúa sobre los brillos y refuerza la barrera cutánea, lo que limita las pérdidas. Este doble efecto explica su papel central en este tipo de piel.
Antes de empezar
La niacinamida puede provocar una ligera sensación de calor durante los primeros días. Introdúzcala noche sí, noche no, durante una semana y después pase a usarla a diario.
El óxido de zinc, por su parte, no requiere ninguna precaución especial. De hecho, es el filtro que se recomienda primero para las pieles reactivas.
La niacinamida, un activo documentado
Pocos ingredientes cosméticos cuentan con tantos estudios coincidentes. La niacinamida actúa sobre la barrera, la producción de sebo y la uniformidad del tono.
Esta versatilidad, junto con una excelente tolerancia, explica que hoy se encuentre en casi todas las gamas. Del dos al cinco por ciento es suficiente.
Cómo usar la niacinamida
Aplique unas gotas sobre la piel limpia y ligeramente húmeda, por la mañana y por la noche. Espere un minuto, después aplique una crema y, por la mañana, una protección solar.
La niacinamida no produce fotosensibilidad y no tiene ninguna limitación de frecuencia. Es uno de los pocos activos que pueden utilizarse durante todo el año sin necesidad de ajustar la rutina.
La hidratación, a menudo olvidada
La niacinamida mejora la capacidad de la piel para retener el agua, pero no la aporta por sí misma. La hidratación procede de la crema y, si es necesario, de un sérum humectante aplicado antes.
En una piel con brillos, este paso se descuida especialmente. Muchas pieles grasas están deshidratadas, y eliminar la crema mantiene el desequilibrio.
Para qué tipos de piel
Pieles grasas y mixtas: la niacinamida como prioridad, por su acción sobre los brillos.
Pieles sensibles: también la niacinamida, introducida progresivamente, junto con un filtro de óxido de zinc por la mañana.
Pieles secas: la niacinamida es adecuada, pero la crema final aportará la mayor parte del confort.
Pieles maduras: el filtro solar tiene prioridad sobre todo lo demás.
Lo que hay que saber
Estos productos pertenecen al ámbito de la cosmética: actúan sobre el aspecto y el confort de la piel, sin tratar ninguna afección. Un acné establecido requiere la valoración de un dermatólogo, y cualquier cuestión relacionada con la suplementación debe consultarse con un médico.
Nuestros tratamientos antiedad




