Dos aceites procedentes de frutos, dos perfiles muy diferentes. El aceite de higo chumbo aporta ácido linoleico en cantidad; el espino amarillo aporta abundantes carotenoides y un ácido graso poco común, el omega-7. La combinación tiene sentido, siempre que se gestione el color.
Los puntos de referencia
- Proporciones: tres gotas de aceite de higo chumbo por una de espino amarillo.
- Mezcla: en el hueco de la palma de la mano, en el momento de aplicar.
- Momento: por la noche obligatoriamente.
- Color: el espino amarillo tiñe; el higo chumbo, no.
- Conservación: ambos deben protegerse de la luz.
Lo que aporta el espino amarillo
Su aceite es uno de los más coloridos de la cosmética: los carotenoides que contiene le dan un naranja intenso, casi rojo según la extracción. Es una riqueza real y una limitación de uso.
También contiene ácido palmitoleico —el omega-7—, presente en muy pocos aceites vegetales y presente de forma natural en el sebo humano. Esta similitud explica su buena tolerancia pese a su riqueza.
Lo que aporta el aceite de higo chumbo
Extraído de las semillas del fruto de Opuntia ficus indica, el aceite de higo chumbo presenta un contenido de ácido linoleico que a menudo supera el 60 %. Este ácido graso esencial forma parte directamente de los lípidos de la barrera cutánea.
También aporta tocoferoles, cuya acción antioxidante actúa en la fase grasa. Su color es ligero, entre dorado y ámbar, y no tiñe la piel.
Su rareza se debe al rendimiento: casi una tonelada de higos chumbos para obtener un litro de aceite. En NOPAL LIFE, los frutos proceden de plantaciones familiares de las áridas mesetas del este de Argelia y de Cabilia, y se prensan en frío.
La cuestión del color
Este es el punto práctico decisivo. El espino amarillo puro deja un tono anaranjado visible sobre la piel clara, que tarda varias horas en atenuarse.
De ahí la proporción recomendada: una gota de espino amarillo por tres de aceite de higo chumbo. Con esta dosis, el tono sigue siendo discreto y se conserva el beneficio del espino amarillo.
La noche es, por tanto, el momento adecuado. Por la mañana, use únicamente el aceite de higo chumbo.
El protocolo
Después de la limpieza, dé toquecitos sin frotar. Deposite las gotas en el hueco de la palma de la mano, caliéntelas durante unos segundos y aplíquelas mediante presiones desde el centro hacia el exterior.
Una sola gota de la mezcla en el contorno de los ojos, dando toquecitos con la yema del dedo anular. Atención en esta zona: el tono del espino amarillo se nota más.
Para qué tipos de piel
Pieles maduras: la combinación completa, por la noche. Ambos aceites encuentran aquí su utilidad.
Pieles secas: lo mismo, aumentando la proporción de aceite de higo chumbo.
Piel mixta: aceite de higo chumbo solo la mayor parte del tiempo; espino amarillo una o dos veces por semana.
Piel clara: reduzca el espino amarillo a media gota o resérvelo para el cuello y el escote.
Sobre los radicales libres
Ambos aceites aportan antioxidantes por vías diferentes. Los carotenoides del espino amarillo y los tocoferoles del aceite de higo chumbo actúan en la fase grasa, donde comienza la oxidación.
Este es el principal argumento a favor de esta combinación en pieles maduras. El efecto es lento y se evalúa durante varios meses, no en unas pocas semanas.
Conservación
Ambos temen la luz. En vidrio tintado, protegidos del calor y fuera del cuarto de baño.
El espino amarillo mancha los tejidos de forma duradera: evite aplicarlo justo antes de acostarse sobre una funda de almohada clara. Es un detalle prosaico que evita muchos inconvenientes.
Lo que esta combinación no hace
No hidrata en sentido estricto: dos sustancias grasas retienen el agua presente, pero no aportan agua. Sobre una piel deshidratada, añada un humectante debajo.
No actúa sobre las manchas ni sobre las arrugas ya marcadas. Su ámbito es la elasticidad, el confort y la protección antioxidante superficial.
Dos aceites de frutos, dos extracciones
El aceite de higo chumbo se prensa a partir de las semillas, diminutas y numerosas, que contiene el fruto de Opuntia ficus indica. El espino amarillo proporciona dos aceites distintos: el de las semillas y el de la pulpa, siendo este último el más colorido.
En ambos casos, la primera presión en frío conserva los compuestos frágiles. Un refinado eliminaría los carotenoides del espino amarillo y los tocoferoles del aceite de higo chumbo; es decir, la mayor parte de lo que justifica la compra.
Los ácidos grasos esenciales del aceite de higo chumbo
Su contenido de ácido linoleico suele superar el 60 % de su perfil, lo que lo sitúa entre los aceites vegetales mejor provistos. Este ácido graso esencial entra directamente en la composición de los lípidos de la barrera cutánea.
La piel no sabe fabricarlo: hay que aportárselo. Es el mecanismo más sencillo y mejor comprendido de toda la cosmética vegetal, y en él se basa el aceite de higo chumbo.
En pieles maduras
Este es el ámbito en el que esta combinación más aporta. La producción natural de lípidos disminuye con la edad y la barrera se vuelve más permeable.
El aceite de higo chumbo compensa este déficit día a día; el espino amarillo añade protección antioxidante gracias a sus carotenoides. Ambos efectos se acumulan durante varios meses.
El contorno de ojos
Una sola gota de la mezcla, aplicada con toquecitos con la yema del dedo anular, sin tirar nunca de la piel. Es la zona más fina del rostro y la que menos tolera un exceso de producto.
Sin embargo, tenga en cuenta que allí el tono del espino amarillo se nota más que en otras zonas. En piel clara, es preferible aplicar únicamente aceite de higo chumbo.
Antiarrugas: qué se puede esperar
Una piel más flexible, una textura más uniforme y unas líneas finas de deshidratación atenuadas. Estos efectos se manifiestan tras tres o cuatro semanas de uso regular.
Ni el aceite de higo chumbo ni el espino amarillo rellenan una arruga ya instalada. En este aspecto, la protección frente a la radiación sigue estando muy por encima de todo lo demás.
Cuánto tiempo se conserva la mezcla
No la prepare con antelación. Estos dos aceites se oxidan, y una mezcla expuesta al aire durante semanas pierde parte de su interés.
Un frasco de 30 ml de aceite de higo chumbo utilizado a diario dura aproximadamente dos meses. El espino amarillo, usado a razón de una gota, dura mucho más.
Los beneficios del aceite de higo chumbo en esta combinación
Los beneficios del aceite de higo chumbo se reflejan en la flexibilidad, el confort y la regularidad de la textura. Es el que aporta la materia; el espino amarillo, por su parte, aporta sobre todo antioxidantes.
Un aceite de higo chumbo ecológico garantiza la ausencia de insumos en el cultivo. En una chumbera que crece sin riego ni tratamientos, este requisito es fácil de cumplir.
Usar aceite de higo chumbo en el cuerpo
La mezcla también funciona en el cuello, el escote y las manos, al salir de la ducha, con la piel aún húmeda. Es el momento en que mejor retiene la humedad.
Dado el precio del aceite de higo chumbo, reserve este uso para las zonas expuestas en lugar de aplicarlo en todo el cuerpo. Un aceite más asequible también dará buen resultado.
Pieles secas y pieles sensibles
En piel seca, aumente la proporción de aceite de higo chumbo: lo que falta es el aporte de ácidos grasos esenciales, no los carotenoides.
En piel sensible, introduzca los dos aceites con quince días de intervalo. Empiece por el aceite de higo chumbo, cuya composición es la más sencilla de los dos.
Lo que hay que saber
Estos aceites son cosméticos y mejoran el aspecto y el confort de la piel, sin finalidad curativa. Una reacción que persiste justifica suspender su uso y pedir consejo.
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