Son dos humectantes, es decir, dos productos que hacen lo mismo. La pregunta merece plantearse con franqueza —y la respuesta es sí, por una razón de mecanismo.
No atraen el agua de la misma manera
La glicerina es una molécula pequeña que penetra en las capas superiores y retiene allí el agua desde el interior del estrato córneo. El gel de aloe vera, en cambio, forma una película hidrófila en la superficie: sus polisacáridos retienen el agua por encima, sin penetrar.
Uno actúa desde dentro y el otro desde fuera. En una piel deshidratada, ambos niveles cuentan, y eso justifica no tener que elegir.
Lo que aporta el aloe vera
Un efecto calmante inmediato sobre la piel acalorada, que la glicerina no tiene. Esta sensación de frescor se debe en parte a la evaporación del gel, y resulta útil después de una exposición, una ráfaga de viento o una limpieza algo intensa.
Es un confort real y breve, que hay que renovar. El gel de aloe vera es un producto de sensaciones tanto como de hidratación, y ahí reside parte de su interés.
El error común a ambos
Un humectante toma el agua de donde se encuentra. En un ambiente seco, la toma de la piel en lugar de la atmósfera. Usar aloe vera y glicerina sin aplicar nada encima, en invierno y en un interior con calefacción, produce exactamente el efecto contrario al buscado.
Por tanto, la capa de sellado no es opcional: una crema o un aceite, siempre. Este punto se aplica a cualquier combinación de humectantes y es el único riesgo real de esta.
El protocolo
Aplica el gel de aloe vera sobre la piel limpia, en una capa fina, y espera un minuto. Después, aplica una fase que contenga glicerina —un tónico o un sérum— y, a continuación, la crema. En una piel grasa, basta con un gel ligero para sellar; en una piel seca, es necesaria una textura más rica.
También se puede elegir un producto que ya contenga ambos ingredientes, algo frecuente: la glicerina figura en la mayoría de los geles de aloe vera comerciales, donde sirve tanto para la textura como para la hidratación.
Qué concentración y qué tipo de gel
Un gel con un alto contenido de aloe vera y sin alcohol entre los primeros ingredientes. Una glicerina diluida entre un tres y un diez por ciento —nunca pura, ya que produciría el efecto contrario.
Para una preparación casera: una cucharadita de glicerina en cien mililitros de hidrolato, que debe conservarse una semana en el frigorífico. Sin conservante, una base acuosa no se conserva durante más tiempo.
Para qué tipo de piel
Para todas. Es una de las combinaciones mejor toleradas que existen, sin activos potentes ni ácidos, y es adecuada tanto para pieles sensibles como para pieles grasas. En una piel seca, constituye la base a la que hay que añadir una sustancia grasa.
Nuestra crema de día con aloe vera ya reúne ambas funciones, y las fichas sobre el aloe vera y la glicerina vegetal ofrecen información complementaria.
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